Un brindis puede cambiarle el ritmo a la tarde. A veces basta una mesa libre, un mensaje de último minuto o una caminata sin demasiado plan para que la ciudad se convierta en el escenario perfecto de una celebración espontánea. Con ese espíritu, Distrito Aperol regresa a Polanquito del 5 al 7 de junio con una nueva edición dedicada al aperitivo, la gastronomía y los encuentros que suceden mejor cuando no están tan calculados.
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Durante tres días, más de 30 restaurantes y bares de la zona formarán parte de esta ruta que invita a recorrer algunos de los spots más conocidos de Polanquito mientras se disfruta un Aperol Spritz Perfecto. La propuesta vuelve a tomar inspiración de la cultura del aperitivo italiano, donde la bebida, la conversación y la comida se encuentran en un mismo momento del día.
Polanquito como distrito del aperitivo
En su tercera edición, Distrito Aperol transforma Polanquito en una experiencia caminable, pensada para descubrir nuevos sabores y revisitar lugares conocidos desde otra energía. La ruta integrará restaurantes como 50 Friends, Mallorquina, Catamundi, Casa Portuguesa, Fabianas, L’Entrecote, Bello Puerto, Mariscocho, Porter y Blanco Castelar, entre otros espacios participantes.
La idea no es construir una agenda rígida, sino proponer una forma más libre de disfrutar la zona. Cada restaurante aporta su propia personalidad, permitiendo que los asistentes armen su recorrido según el antojo, la compañía o el mood del día. En ese sentido, Distrito Aperol funciona menos como un evento tradicional y más como una invitación a habitar Polanquito desde la sobremesa, el brindis y la convivencia.
El aperitivo italiano encuentra aquí una lectura muy capitalina. Se trata de hacer una pausa, salir con amigos, pedir algo para compartir y dejar que el plan tome forma sobre la marcha. En una ciudad donde muchas veces todo se mueve rápido, esta experiencia propone bajar el ritmo sin perder la energía social.

Arte, ciudad y piezas únicas
Este año, la celebración también se extiende fuera de la mesa con una intervención artística en Pasaje Polanco a cargo de Andrea de la Terracota. La artista realizará un mural de gran formato inspirado en el espíritu de conexión, color y celebración que define a Distrito Aperol.
La intervención no se quedará únicamente como parte del paisaje temporal del evento. A partir de ella nacerán 36 piezas únicas que serán compartidas con los restaurantes participantes, llevando el espíritu de Distrito Aperol más allá de los tres días de activación. Este gesto suma una capa cultural a la experiencia y refuerza la relación entre gastronomía, arte y vida urbana.
La presencia de una obra colectiva en uno de los pasajes más reconocibles de Polanco también conecta con la intención del proyecto: convertir la zona en un punto de encuentro donde el recorrido, la estética y el momento compartido tengan el mismo peso.
Una celebración sin demasiadas reglas
Más que una ruta gastronómica, Distrito Aperol Polanquito propone una forma de celebrar sin esperar una ocasión especial. El plan puede empezar con un Aperol Spritz, seguir con una mesa entre amigos y terminar descubriendo un restaurante nuevo o una pieza artística en medio del recorrido.
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Con esta iniciativa, Aperol continúa impulsando experiencias que reflejan su esencia: reunir personas de manera natural a través de la gastronomía, la cultura y los momentos compartidos. Una celebración luminosa, relajada y social que encuentra en Polanquito el escenario ideal para brindar por esos planes que, precisamente porque no se planean tanto, terminan siendo los mejores.

