Cada año, Chopard acompaña el glamour del Festival de Cannes con un desfile paralelo: el de su Colección Red Carpet, una serie de joyas creadas especialmente para la alfombra roja. Pero en 2025, más que una colección, la maison suiza revela una narración íntima. Bajo el nombre “Caroline’s Universe”, esta edición celebra no solo el talento joyero de Chopard, sino también la vida y las pasiones de su directora artística, Caroline Scheufele.
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Desde que en 2007 Scheufele iniciara esta tradición con una pieza por cada edición del festival, la Colección Red Carpet se ha convertido en un escaparate de creatividad sin límites. Este año, la cifra asciende a 78 joyas: collares, anillos, pendientes, pulseras y relojes-joya concebidos en los talleres de Ginebra por un equipo de más de 40 artesanos. Cada pieza ofrece una ventana a los intereses, emociones e inspiraciones de la mujer detrás de la maison, traduciendo en metales y gemas su universo más personal.
Animales que inspiran ternura y carácter
Amante declarada de los animales, Caroline encuentra en sus mascotas una fuente constante de ternura e inspiración. Byron, su Cavalier King Charles, se convierte en protagonista de una sortija tallada con diamantes blancos, negros y coñac, tan realista como enternecedora. También aparece una figura inesperada pero encantadora: un hipopótamo cuyas curvas suaves y piel de diamantes grises engastados con granates dan vida a una de las piezas más lúdicas de la colección. Esta serie bestiaria no solo refleja su amor por la fauna, sino también su capacidad de imprimir emoción y humor en cada creación.
Flores que brotan en oro, rubíes y titanio
Las flores, omnipresentes en su vida diaria, florecen ahora en forma de broches y pendientes. Una rosa de oro ético rosa y rubíes parece capturada en su máximo esplendor. Mientras que unos pendientes de titanio con ópalo blanco y zafiros se abren como brotes a punto de exhalar su fragancia. Estos elementos botánicos hablan de la sensibilidad de Scheufele y su vínculo profundo con la naturaleza. Cada joya floral transmite la sensación de haber nacido en un jardín secreto, hecho de luz, color y emociones puras.
Alta costura en forma de joya
El diálogo entre moda y joyería es uno de los pilares creativos de Scheufele. Lo confirma un reloj de oro blanco cuya carátula se enmarca en una filigrana de diamantes que evoca encaje, o una gargantilla con turmalina rosada rodeada por amatistas, zafiros y diamantes que recuerdan a una cinta de seda de alta costura. En esta colección, la técnica joyera se inspira en el savoir-faire de los talleres de moda más exclusivos. Caroline entiende el vestir como una narrativa, donde cada pieza acentúa la personalidad de quien la lleva y transforma una ocasión en un momento inolvidable.
Una infancia entre piedras preciosas
Desde niña, Caroline jugaba con las joyas de su madre. Ese instinto por lo excepcional la llevó a coleccionar gemas únicas como los diamantes rosas de La Vie en Rose, las esmeraldas Insofu o los diamantes del Garden of Kalahari. Una esmeralda cabujón de 129 quilates es el corazón de una gargantilla tipo encaje que resume este legado familiar. El uso de piedras excepcionales no solo resalta la maestría técnica de la maison, sino también su compromiso con una estética que honra la historia personal y el patrimonio gemológico de su fundadora.
Estrellas, corazones y constelaciones
Su mirada al cosmos se traduce en una pantera de diamantes negros suspendida en una luna creciente, o una serpiente de diamantes y esmeraldas que celebra el signo zodiacal del año. Los temas celestiales y mitológicos transmiten una sensación de misterio y de conexión con lo eterno. Cada pieza es una constelación en sí misma, un guiño a los sueños y a la belleza de lo intangible. Caroline Scheufele cree que mirar hacia las estrellas también es una forma de mirar hacia adentro.
El corazón, símbolo eterno de Chopard
«Si tuviera que asociar Chopard a un símbolo elegiría el corazón porque hay una familia detrás», dice Caroline Scheufele. Este corazón, tan apreciado por Chopard, se ha convertido en la firma de la Casa, que lo ha utilizado, entre otras cosas, en la colección de joyas Happy Hearts. Ahora aparece tachonado de unos brillantes rubíes rojos en un anillo ultracontemporáneo de aluminio tintado. También toma forma en un conjunto de collar y pendientes a través de un entrelazado de zafiros rosas talla briolette y brillantes. En esta colección, el corazón no es un ornamento: es el hilo conductor emocional que une todas las piezas.
Una visión de lujo con conciencia
Más allá de la estética, Caroline Scheufele ha convertido la creación de esta colección en una declaración ética. Desde 2013, Chopard utiliza exclusivamente oro ético certificado, alineando belleza con responsabilidad. Y desde 2023, su propuesta se ha ampliado al universo de la moda con Caroline’s Couture, una línea de alta costura pensada para complementar sus creaciones joyeras. Este enfoque integral del lujo muestra que es posible ser innovador, glamuroso y consciente al mismo tiempo. En Cannes, la maison no solo deslumbra: también propone una nueva forma de entender el valor.
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Este año, la Colección Red Carpet no solo iluminará la alfombra del Festival de Cannes. También invita a mirar hacia adentro, a descubrir las múltiples facetas que configuran a una de las figuras más influyentes del lujo contemporáneo. Una mujer que ha sabido traducir su mundo interior en joyas que cuentan historias, celebran emociones y abrazan el arte con todo el corazón.

