La noche en La Romana parece avanzar a otro ritmo. Hay música italiana, tragos bien pensados, una luz que suaviza la conversación y una atmósfera que remite a esa Roma de los años setenta donde el aperitivo, el estilo y la espontaneidad convivían sin demasiada explicación. El nuevo bar, ubicado en Av. Oaxaca 95, en la colonia Roma, llega como una pausa dentro del movimiento acelerado de la Ciudad de México.
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Más que apostar por la nostalgia literal, La Romana toma inspiración de una época y la traduce a una experiencia contemporánea. El resultado es un bar con personalidad propia, pensado para quienes disfrutan de la coctelería, la música, las conversaciones largas y esos lugares donde el plan empieza con un trago y termina mucho más tarde de lo esperado.
Un bar italiano con alma relajada

La Romana nace de una visión muy clara: crear un espacio donde la hospitalidad, la música y la cultura de bar se sientan auténticas, divertidas y libres de pretensión. Detrás del proyecto hay un equipo apasionado por estos tres elementos, con la intención de construir un lugar que funcione como escape urbano sin perder el carácter social de la Roma.
El ambiente es parte central de la experiencia. La selección musical, enfocada en italo-disco, disco y sonidos atemporales, acompaña el paso de la noche de manera natural. Al inicio, el espacio invita a conversar; después, la música toma más presencia y el lugar empieza a transformarse en un punto de encuentro más vibrante.
Esa evolución es parte del encanto. La Romana no se piensa como un bar de visita rápida, sino como un lugar para quedarse. Un espacio donde el primer coctel abre la noche y el ambiente hace que el tiempo se sienta menos rígido.
Coctelería inspirada en la cultura del aperitivo

La barra funciona como el corazón del concepto. Inspirada en los sabores, rituales y aperitivos de la cultura italiana, la carta reúne cocteles de autor que combinan técnica, creatividad e ingredientes poco convencionales.
Entre las bebidas destacadas está La Dolce Vita, una reinterpretación del Aperol Spritz con soda casera de toronja; Chelo Spritz, de perfil fresco y herbal con pepino y prosecco; e Il Dolce Ferniente, una creación más compleja que incorpora gin y vodka fatwashed con parmesano añejo, vermouth blanco infusionado con tomate cherry y oleo de albahaca.

La propuesta también explora sabores más atrevidos a través de destilados mexicanos, frutas tropicales, espumas cítricas y licores italianos. Cocteles como Tutto Bene, L’Autentica y La Dolce Morte muestran una carta que no se queda únicamente en lo clásico, sino que busca jugar con referencias, texturas y perfiles inesperados.
El resultado es una coctelería equilibrada entre elegancia y diversión. Bebidas pensadas para disfrutarse sin solemnidad, pero con una ejecución cuidada y consistente.

Un escape nocturno en Avenida Oaxaca
Aunque el enfoque principal está en la barra, la experiencia se complementa con una cortesía de papas preparadas para acompañar las bebidas. El gesto mantiene la atención donde debe estar: en los cocteles, la música y la atmósfera.
La Romana se suma a la escena de bares de la Roma con una propuesta que combina diseño, aperitivo italiano, buena música y una sensación de escapada sin salir de la ciudad. Un lugar para desconectarse del día, pedir un trago, dejar que la conversación fluya y permitir que la noche tome su propio curso.
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Dirección: Av. Oaxaca 95, colonia Roma, Cuauhtémoc, CDMX
Horario: lunes a domingo, de 17:00 a 2:00 horas
Instagram: @laromana.bar
