Hace dos décadas, reunir en México a algunas de las casas relojeras más relevantes del mundo podía entenderse como una apuesta. Hoy, el Salón Internacional Alta Relojería llega a su vigésima edición con una lectura diferente: el país ya no ocupa únicamente el lugar del comprador atento, sino el de un mercado capaz de influir en conversaciones, lanzamientos y tendencias.
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El SIAR 2026 se realizará del 20 al 22 de octubre en The St. Regis Mexico City, donde coincidirán 50 firmas. La selección reunirá manufacturas históricas, relojeros independientes, micromarcas, casas de diseño y propuestas que extienden el coleccionismo más allá del reloj de pulsera.
Más que una celebración retrospectiva, la edición busca mostrar cuánto se ha ampliado la idea de la alta relojería. En un mismo espacio convivirán movimientos mecánicos terminados a mano, relojes electrónicos inspirados en los años setenta, complicaciones astronómicas, instrumentos de buceo reinterpretados y piezas decorativas que expresan la hora mediante palabras.
Las grandes casas comparten el escenario

La vigésima edición contará con nombres ampliamente reconocidos como Hublot, Tudor, Breitling, Panerai, Piaget, Zenith, Longines y Grand Seiko. Su presencia permitirá conocer lanzamientos internacionales, ediciones especiales desarrolladas para México y relojes que rara vez llegan a los puntos de venta habituales.
Sin embargo, el peso de estas casas no eclipsará a los proyectos de menor escala. Uno de los rasgos centrales de 2026 será la fuerte presencia de la relojería independiente, un territorio donde el creador, el taller y la pieza suelen conservar una relación particularmente cercana.
Firmas como Armin Strom, Laurent Ferrier, H. Moser & Cie., De Bethune, Louis Moinet, Hautlence, Lederer, Louis Erard, Arnold & Son y Kudoke mostrarán distintas maneras de trabajar fuera de los grandes grupos. Algunas se concentran en la arquitectura del movimiento; otras, en el acabado manual, las complicaciones o una libertad estética difícil de encontrar en producciones mayores.
Este contraste permitirá observar la relojería como una industria plural, en la que la tradición puede expresarse mediante códigos históricos o convertirse en el punto de partida para experimentar.
Seis debuts amplían el vocabulario

Christiaan van der Klaauw, Kudoke, NOMOS Glashütte, Neprosolar, Pragma y Unimatic participarán por primera vez en el SIAR. Sus propuestas difícilmente podrían ser más distintas entre sí.
La neerlandesa Christiaan van der Klaauw traslada a la muñeca el movimiento de los cuerpos celestes mediante complicaciones astronómicas. Kudoke representa el trabajo artesanal alemán a través del grabado, el esqueletado y los acabados que permiten apreciar la estructura interna de cada creación.
NOMOS Glashütte aborda la relojería desde calibres propios y un diseño contemporáneo basado en la claridad, las proporciones y la funcionalidad. En otro extremo, Neprosolar recupera el lenguaje de los relojes electrónicos suizos de la década de 1970 con pantallas digitales de iluminación roja.
Pragma llegará como una firma joven interesada en transparentar la procedencia de sus materiales y la identidad de quienes producen sus componentes. Unimatic, por su parte, representa el ascenso de las micromarcas mediante relojes de buceo y de campo despojados de elementos innecesarios.
Los seis debuts resumen la amplitud del encuentro: desde mecanismos que observan el cielo hasta piezas concebidas como herramientas de lectura inmediata.
Las personas detrás de los relojes

Una de las diferencias entre observar una pieza en una vitrina y hacerlo dentro del SIAR está en la posibilidad de conversar con quienes participan en su creación y dirección.
Entre los invitados previstos se encuentran Julien Tornare, CEO de Hublot; Jean-Marc Pontroué, CEO de Breitling; y Haso Mehmedovic, presidente y CEO de Corum. La representación independiente incluirá a Serge Michel, de Armin Strom; Stefan y Ev Kudoke; Guillaume Tetu, cofundador de Hautlence; y el maestro relojero Bernhard Lederer.
También participarán Manuel Emch, al frente de Louis Erard; Rolf Studer, CEO de Oris; Arnaud Nicolas, CEO de L’Épée 1839; Christopher Wegener, relojero y cofundador de Pragma; Marco Biegert, cofundador de QLOCKTWO; y Jan Edöcs, CEO de DOXA.
Estas conversaciones aportan una dimensión que el objeto terminado no siempre revela: las decisiones técnicas, financieras y creativas necesarias para que una firma conserve su identidad dentro de un mercado cambiante.
Aniversarios, regresos y otras formas de medir el tiempo
QLOCKTWO y WOLF regresarán con propuestas relacionadas con el universo del coleccionista. La primera sustituye agujas y numerales por composiciones de palabras iluminadas; la segunda se especializa en estuches, cajas y dispositivos para conservar y dar cuerda a relojes automáticos.
Raymond Weil y Nivada Grenchen, participantes anteriores de SIAR Summer, se incorporarán por primera vez a la edición de octubre en un año significativo para ambas. Raymond Weil celebra medio siglo como casa familiar e independiente, mientras Nivada Grenchen conmemora cien años recuperando modelos históricos como Antarctic, Chronomaster y Depthmaster.
El mercado mexicano bajo la lupa
El programa también ofrecerá una lectura económica del sector. Karine Szegedi, responsable de moda y lujo de Deloitte en Suiza, regresará por segundo año para presentar un estudio dedicado al mercado mexicano.
A ello se sumarán clases magistrales sobre el funcionamiento de los movimientos mecánicos, dirigidas tanto a nuevos aficionados como a coleccionistas interesados en profundizar sus conocimientos.
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Después de veinte ediciones, el SIAR ya no se limita a exhibir relojes extraordinarios. Su relevancia está en reunir distintas generaciones y formas de entender el oficio, mientras México consolida una voz propia dentro de la conversación relojera internacional.


