Durante años, MAJA diseñó ropa pensada para salir, recorrer caminos y acercarse a la naturaleza. Su siguiente movimiento invierte ligeramente esa lógica: crear un lugar al que también valga la pena llegar.
La marca mexicana de ropa outdoor entra a la hospitalidad con Casa MAJA, un proyecto de 24 villas ubicado en Villas Chapala, Jalisco. La propuesta lleva su identidad más allá de las prendas y la convierte en habitaciones, senderos, mesas compartidas y momentos de pausa.
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No se trata únicamente de trasladar un logotipo a un hotel. La intención es construir una experiencia alrededor de la misma idea que ha acompañado a la firma desde sus inicios: entender la aventura como una manera de relacionarse con el entorno.
Esta vez, sin embargo, no siempre exige avanzar. También puede comenzar al detenerse.
De vestir la aventura a darle una dirección

Casa MAJA representa el primer proyecto de hospitalidad de la compañía. El cambio de industria parece amplio, pero conserva una relación directa con el universo que ya había construido.
La ropa outdoor prepara a las personas para habitar el exterior. Casa MAJA prolonga esa experiencia y crea un punto de encuentro entre naturaleza, descanso, gastronomía y comunidad.
“Durante años hemos buscado acercar a las personas a la aventura”, explica Adrián “Kush” Espinoza, director de Marketing de MAJA Sportswear. El nuevo proyecto, añade, permite vivir esa filosofía descansando, compartiendo alrededor de una mesa o simplemente estando presente.
La aventura deja así de medirse únicamente en kilómetros, alturas o destinos remotos. En Chapala también puede significar bajar el ritmo, reconectar con otras personas o recuperar tiempo propio.
Dormir entre la historia de MAJA

Las 24 villas funcionan como una extensión visual de la marca. Sus interiores incorporan patrones inspirados en ecosistemas mexicanos, así como fotografías tomadas durante expediciones y producciones realizadas en distintas regiones del país.
Estos elementos conectan las habitaciones con el archivo creativo de MAJA. Las imágenes ya no aparecen solamente dentro de una campaña; ahora acompañan una estancia y permiten recorrer parte de la historia de la firma desde un espacio privado.
La naturaleza que rodea las villas completa esa relación. En lugar de recrear el exterior mediante recursos decorativos, el proyecto establece un diálogo entre lo que sucede dentro de las habitaciones y el paisaje que las envuelve.
Aquí, despertar significa algo más

El bienestar ocupa un lugar central mediante Despertar, un circuito que reúne sauna, tina fría, jacuzzi y masajes al aire libre. También hay espacios para yoga, senderos y fogateros distribuidos dentro del proyecto.
El nombre resume la intención de Casa MAJA y da sentido a una de sus frases centrales: “Aquí no solo vienes a dormir. Vienes a despertar”.
Ese despertar puede ser físico, después de recorrer los senderos o entrar a la tina fría, pero también funciona como una invitación a modificar el ritmo cotidiano. El descanso no aparece como lo opuesto a la aventura, sino como otra de sus posibilidades.
La experiencia continúa alrededor de una alberca con bar, una cancha de pickleball y una tienda MAJA integrada al espacio. Cada elemento amplía las maneras de habitar el proyecto sin imponer una agenda única.
El Pacífico también llega a la mesa
La propuesta gastronómica encuentra su inspiración en la cocina sinaloense y los sabores del Pacífico. El restaurante introduce así otra referencia vinculada con el origen y la identidad de MAJA.
La mesa funciona como un espacio de reunión después de las actividades, pero también como una experiencia independiente. De esta forma, la relación con el territorio no se limita al paisaje: aparece en los ingredientes, las preparaciones y la forma de compartirlos.
Casa MAJA fue concebida además para recibir retiros de bienestar, encuentros corporativos, reuniones de equipos, celebraciones y eventos privados. Sus diferentes áreas pueden adaptarse según la dinámica de cada grupo.
Esta flexibilidad acerca el proyecto a viajeros individuales, parejas y comunidades que buscan convivir alrededor de una experiencia común.
Checo Pérez abre el siguiente capítulo

La inauguración también se vincula con la colaboración entre MAJA y Sergio “Checo” Pérez. Del 25 al 27 de septiembre, Casa MAJA recibirá a invitados, medios, personalidades y creadores de contenido para presentar la segunda colección desarrollada junto al piloto mexicano.
Titulada La aventura corre por mis venas, la línea contó con una participación más amplia de Checo Pérez en el proceso creativo y en el desarrollo de las piezas.
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La marca lanzó además una dinámica para que sus seguidores puedan ganar dos lugares y asistir al encuentro. La celebración conecta así sus dos novedades de septiembre: una colección que expande la colaboración con el piloto y un espacio que convierte la filosofía de MAJA en una experiencia habitable.
Casa MAJA ya abrió sus puertas en Chapala. Con ello, la compañía deja de acompañar la aventura únicamente a través de la ropa y comienza a construir los lugares donde esas historias pueden empezar, continuar o simplemente tomarse una pausa.
