La zarzamora tiene una personalidad difícil de ocultar. Su dulzor llega acompañado por cierta acidez y un carácter oscuro que puede transformar una mezcla sin borrar necesariamente aquello que ya existía en ella. Esa dualidad es el punto de partida de Jack Daniel’s Tennessee Blackberry, la nueva expresión con la que la destilería de Lynchburg amplía su presencia en México.
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El lanzamiento llega al país en dos formatos. El primero es una botella de 35% Alc. Vol. que combina el conocido Tennessee Whiskey de la marca con un licor de zarzamora elaborado por Jack Daniel’s. El segundo, Blackberry Lemonade, lleva esa misma dirección frutal a una bebida preparada con limonada, lista para tomarse fría.
Más que esconder el whiskey detrás de una nota dulce, la intención es utilizar la fruta para cambiar su ritmo. La zarzamora aporta un perfil maduro, ligeramente ácido y fácil de reconocer, mientras la base conserva parte de los tonos tostados, especiados y acaramelados asociados con Old No. 7.
Todo comienza con Old No. 7

Tennessee Blackberry parte de la receta clásica elaborada con 80% maíz, 12% cebada malteada y 8% centeno. Después de la destilación, el whiskey atraviesa aproximadamente tres metros de carbón de maple —el proceso conocido como charcoal mellowing— antes de madurar en barricas nuevas de roble americano tostadas.
Sobre esa estructura se incorpora el licor de zarzamora. El resultado se integra a la familia de sabores de Jack Daniel’s, donde ya se encuentran Tennessee Honey y Tennessee Apple, pero toma una dirección distinta: menos floral que el primero y con una acidez más profunda que la manzana.
Chris Fletcher, master distiller de Jack Daniel’s, explica que el final equilibrado del Tennessee Whiskey permite combinarlo con perfiles inesperados. En este caso, la fruta no funciona solamente como un añadido aromático; modifica la textura percibida y abre nuevas maneras de servirlo.
De un trago directo a una mezcla larga
La botella puede beberse sola o con hielo, especialmente cuando se busca reconocer con mayor claridad el contraste entre el whiskey y la fruta. En coctelería, la acidez de la zarzamora encuentra aliados naturales en ingredientes cítricos, agua mineral, ginger ale, menta o té.
La propia marca propone combinaciones como Blackberry Lemonade, Blackberry Smash y versiones con refresco de limón o ginger ale, mostrando que la expresión fue concebida para salir del servicio tradicional sin perder por completo su origen.
No es necesario construir una receta demasiado complicada. Una mezcla larga con hielo y un elemento cítrico puede ser suficiente para permitir que la zarzamora se abra mientras el whiskey permanece como base.
La versión que ya viene mezclada

Para quienes prefieren omitir la preparación, Blackberry Lemonade reúne Tennessee Blackberry y limonada en un formato ready to drink. Contiene 5% Alc. Vol. y se presenta en latas de 355 y 473 mililitros.
La limonada acentúa el costado más fresco de la fruta y produce una bebida más ligera que la expresión embotellada. Puede tomarse directamente de la lata bien fría o servirse sobre hielo, sin necesidad de incorporar otros ingredientes. La presentación de 473 mililitros ya aparece en puntos de venta nacionales.
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Tennessee Blackberry y Blackberry Lemonade se encuentran disponibles a nivel nacional. Con ambas presentaciones, Jack Daniel’s lleva una misma idea hacia dos momentos distintos: una botella para experimentar con el servicio y una lata que resuelve la mezcla desde el primer trago. La zarzamora es la novedad, pero Lynchburg continúa marcando el fondo.

