La colonia Cuauhtémoc suma un nuevo lugar para quienes disfrutan comer bien sin demasiadas complicaciones. Tortas Niágara abrió sus puertas en Río Lerma con una propuesta que gira alrededor de uno de los grandes clásicos de la cocina callejera mexicana: la torta.
El proyecto nace de la mano de los chefs Bernardo Bukantz y Luis Cerdio, quienes han construido una reputación alrededor de propuestas sencillas pero llenas de sabor. Ambos también están detrás de Los Caramelos, el popular puesto de tacos de barbacoa estilo Sonora que desde hace tres años atrae filas constantes en la esquina de Bajío y Chilpancingo.
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Bukantz, conocido por conceptos como Esquites Durango, Las Baby’s y Pho Mama San, vuelve a apostar por un formato relajado donde la cocina mexicana se interpreta desde una mirada contemporánea, pero sin perder el espíritu del antojo.
Un menú que va de la torta al brunch

Aunque la torta es la protagonista, el menú de Tortas Niágara se mueve con libertad entre distintos momentos del día. Desde el desayuno hasta la merienda, la carta propone opciones que combinan ingredientes conocidos con giros inesperados.
Uno de los platillos más curiosos del menú es el Waffle de Pavo, un sándwich armado con waffle tostado, requesón con queso de cabra, pavo ahumado, queso suizo, pesto, miel de jalapeño, ensalada de espinaca y papa hash brown. Todos los desayunos incluyen una campechana, y durante los fines de semana aparecen también opciones de Spritz para acompañar el brunch.
Las tortas, por supuesto, son el centro de la experiencia. Entre las más populares está La Milenaria, que puede llevar milanesa de pollo o filete de res; La Fosfo, preparada con pierna de cerdo en adobo encacahuatado; y La de Costilla, donde la carne se cocina lentamente en un adobo de tres chiles.
Clásicos reinventados y sabores inesperados


El menú también deja espacio para propuestas más inesperadas. La Zarandeada, por ejemplo, apuesta por una combinación poco común al integrar pulpo con telera adobada. En contraste, la torta de Huauzontle ofrece una opción vegetariana bañada en caldillo de hoja santa.
Otra de las más curiosas es La Hamelin, una reinterpretación de los clásicos antojitos callejeros: flautas de pollo dentro de la torta, acompañadas de crema, queso feta, lechuga, jitomate, aguacate y queso asadero.
Para acompañar, hay entradas pensadas para compartir, como tostaditas de aguachile, bowls de chips caseras o una ensalada fresca de pepino y jitomate con jocoque.
Un lugar para quedarse un rato más


El ambiente relajado del lugar se completa con una oferta de bebidas que va más allá de lo habitual en una lonchería. Hay café de especialidad para las mañanas y tardes, además de una selección de cocteles y destilados.
Entre las opciones aparecen clásicos como Aperol Spritz, Margarita frozen, Mimosa o un carajillo de horchata. También hay cervezas nacionales, caguamas, aguas frescas y hasta un chocomilk que apela directamente a la nostalgia.
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Con una propuesta desenfadada, ingredientes bien pensados y un menú que funciona en distintos momentos del día, Tortas Niágara se suma a la escena gastronómica de la colonia Cuauhtémoc como un lugar ideal para comer algo rico sin demasiadas vueltas.
Dirección: Río Lerma 191, colonia Cuauhtémoc
Horarios: lunes y martes de 12:00 a 22:00 hrs. / jueves a sábado de 12:00 a 24:00 hrs. / domingo de 12:00 a 20:00 hrs.
Instagram: @tortasniagara

